Nightlife en la ciudad: Planes para el segundo fin de semana del año

Club Rumores y el pulso electrónico de Theus Mago

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El segundo fin de semana del año marca el verdadero regreso de la vida nocturna en Ciudad de México. Lejos del ruido de diciembre, enero permite reencontrarse con la pista desde un lugar más consciente, donde la música vuelve a ocupar el centro. En ese escenario, Club Rumores CDMX reafirma su lugar como uno de los espacios esenciales para escuchar y bailar electrónica con intención.

🔊 Theus Mago en Club Rumores C

DMXTheus Mago es al nombre artístico de Mateo Gonzalez, una voz relevante en la escena electrónica de México.

Este fin de semana, Rumores recibe al DJ y productor mexicano Theus Mago, una de las figuras más representativas del underground electrónico nacional. Su propuesta —que cruza techno, indie-dance y psicodelia— se caracteriza por sets intensos, narrativos y profundamente físicos, pensados para sostener la energía de la pista sin concesiones.

Theus Mago es el alias de Mateo González, anteriormente conocido como Bufi, y una voz clave dentro de la escena electrónica mexicana. Debutó en 2015 con Ritmo Extraterrestre y desde entonces ha publicado música en sellos internacionales como Correspondant, Turbo 

Recordings, Optimo y Defected, además de colaborar con artistas como Moderna y Adam Port. Su presencia en cabina no responde a tendencias efímeras, sino a una trayectoria sólida construida desde el club.

🖤 Duro: un sello con visión mexicana

Más allá de su faceta como DJ, Theus Mago es cofundador de Duro, un sello discográfico de música electrónica con base en México que desde 2015 se ha convertido en un referente del indie-dance y el techno latino

americano. Fundado junto a Moisees (Moisés Ramírez Olvera), Duro nació como un proyecto local y rápidamente evolucionó hacia una plataforma global que impulsa sonidos distintivos y propuestas autorales.

El espíritu de Duro —crudo, oscuro y elegante— dialoga de manera natural con el ADN de Club Rumores: espacios donde la música no es fondo, sino experiencia.

Stream Duro music | Listen to songs, albums, playlists for free on  SoundCloud

🔈 Rumores: un club que escucha

Club Rumores se ha consolidado por su apuesta clara: sistema de sonido de alta fidelidad, iluminación contenida y una curaduría musical que privilegia la experiencia auditiva por encima del espectáculo. Aquí, la pista es un espacio de conexión colectiva, donde DJ y público construyen la noche en tiempo real.

La visita de Theus Mago refuerza esa narrativa: una noche pensada para escuchar, sentir y dejarse llevar por el ritmo.

La casa de la electrónica al sur de la ciudad

🌒 Enero y el regreso a la pista

Enero abre un espacio distinto para la vida nocturna: menos distracciones, más escucha. La sesión de Theus Mago en Club Rumores no se presenta como un evento aislado, sino como parte de una escena que sigue creciendo desde lo local hacia lo global, sin perder su identidad. Una noche para entender por qué el club sigue siendo uno de los últimos lugares donde el presente se vive en tiempo real.

Adquiere tus accesos en https://es-mx.ra.co/events/2334060

 

Detox digital: Cómo sobrevivir 24 horas sin Instagram y disfrutarlo en el intento

Detox digital: actividades off-line para jóvenes (y no tan jóvenes)

Detox digital: Cómo sobrevivir 24 horas sin Instagram y disfrutarlo en el intento

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Actividades off-line para jóvenes (y no tan jóvenes)

Apagar el celular puede parecer hoy un acto radical. Para muchos, incluso impensable. Vivimos rodeados de pantallas que no solo ocupan nuestro tiempo, sino también nuestros procesos mentales. Sin embargo, cada vez más personas —desde los más jóvenes hasta los no tan jóvenes— buscan formas de desconectarse del ruido digital para reconectar con el cuerpo, la mente y el entorno.

El llamado detox digital no propone huir de la tecnología, sino redefinir nuestra relación con ella, aunque sea por unas horas. Y no, no hace falta irse al bosque ni borrar tus redes sociales. A veces basta con cambiar el ritmo para hacer grounding y volver a nuestro centro.

Lectura lenta (sí, en papel)

Leer sin pestañas abiertas es un lujo contemporáneo. Un libro físico obliga a una sola narrativa, sin interrupciones ni empresas peleando por nuestra atención.

Ritual mínimo recomendado:
– 30 páginas
– un café o té
– el celular fuera de la habitación

Por qué funciona: entrena la atención profunda, cada vez más escasa.

A través del catálogo digital puedes conocer las publicaciones que se encuentran en los espacios de lectura de la Casa de la Literatura Peruana. (Foto: Tom Quiroz)

Hiking: desconectarse para volver al cuerpo

El hiking, a diferencia de otras actividades al aire libre, no pide prisa ni resultados. No hay que llegar primero ni registrar cada paso. Caminar por senderos naturales o simplemente conociendo tu ciudad a pie es una forma directa de salir del ruido digital y regresar al cuerpo como brújula principal.Run & Hike Desierto de los Leones Básico – RunMX

Recomendaciones básicas:
– rutas sencillas y conocidas
– celular en modo avión
– caminar sin música ni fotos

Por qué funciona: rompe la sobreestimulación digital y reactiva una atención profunda y natural.

Cocinar sin recetas de TikTok

En la era de los videos de 30 segundos, cocinar se ha convertido en otro contenido acelerado: pasos rápidos, cortes perfectos, resultados inmediatos. Cocinar sin recetas virales —o sin recetas del todo— es recuperar la intuición. Elegir ingredientes por temporada, oler, probar, equivocarse.

Ritual sugerido:
– elegir un platillo sencillo
– usar solo lo que ya hay en casa
– dejar el celular fuera de la cocina

Por qué funciona: involucra cuerpo, sentidos y decisión; fortalece la autonomía y convierte una tarea cotidiana en un espacio de presencia real.

Pensar sin ChatGPT (ni IA) por un rato

En una época donde incluso pensar en voz alta puede delegarse a una inteligencia artificial, elegir no consultar ChatGPT por unas horas se vuelve un ejercicio radical de autonomía mental.

Escribir una idea sin ayuda, resolver una duda, sostener una conversación o permitir que un pensamiento sea impreciso también es descanso cognitivo. No se trata de rechazar la tecnología, sino de recordar que no todo necesita ser optimizado.

Por qué funciona: devuelve la duda, el error y la intuición al centro del proceso creativo.

Talleres manuales: volver a crear con las manos

Cerámica, grabado, pintura, bordado o carpintería. Las actividades manuales viven un resurgimiento entre generaciones hiperconectadas. Moldear arcilla o trabajar un material exige presencia total: no hay scroll posible con las manos ocupadas.

Por qué funciona: reduce ansiedad, mejora la concentración y genera satisfacción tangible.

El auge de los festivales independientes: jóvenes que están reinventando la música y la fiesta

el auge de los festivales

En distintas ciudades del país, una nueva ola de festivales musicales está transformando la vida nocturna sin depender de marcas gigantes, boletos carísimos ni carteles masivos. Se trata de festivales independientes organizados por jóvenes, creados en patios, bodegas, azoteas y foros alternativos que funcionan como refugios culturales donde la música, la fiesta y la identidad juvenil conviven sin filtros.

Lo que hace unos años eran reuniones improvisadas entre amigos ahora convoca a cientos de asistentes que buscan experiencias auténticas, accesibles y en sintonía con la creatividad urbana. Y no es casualidad: distintas investigaciones han mostrado que la juventud mexicana está construyendo nuevos espacios de expresión cultural al margen de la industria tradicional.

REÚNE FESTIVAL “JÓVENES POR LA PAZ” A MÁS DE 40 MIL ASISTENTES EN CUATRO DÍAS DE CONCIERTOS

Un movimiento que crece desde abajo

De acuerdo con la investigación más reciente de Horacio León Martínez (2024), la escena musical independiente en México se está redefiniendo gracias a jóvenes que producen, gestionan y difunden sus propios eventos como parte de una cultura completamente autogestiva. Este impulso surge no solo de la necesidad de tocar o escuchar música, sino de crear comunidad.

En ciudades como CDMX y Guadalajara, colectivos juveniles están impulsando festivales donde suenan géneros que rara vez entran a la agenda de los grandes escenarios: electrónica experimental, rap local, indie, post-punk, reguetón underground o fusiones urbanas que nacen directamente de la calle.

No teníamos dónde tocar, así que decidimos crear nuestro propio festival”, cuenta Miranda López, 22 años, una de las organizadoras de Vértigo Fest. Su evento comenzó en una azotea de la colonia Doctores y hoy recibe a más de 800 asistentes por edición. “Aquí la gente viene a sentirse libre, sin poses”.

6 Festivales de música en la CDMX (o cerca) que vendrán en esta primera mitad del

Fiestas sin poses, música sin permisos

La escena independiente destaca por su cercanía: DJs que mezclan a un metro del público, artistas emergentes que conviven como asistentes y fiestas que ocurren sin la rigidez de la industria formal.

Cristian Daniel Torres Osuna, investigador de la escena independiente, explica que estos proyectos funcionan gracias a modelos alternativos de promoción, preventas accesibles y colaboración entre colectivos. En sus estudios sobre distribución musical, Torres Osuna señala que la escena independiente “se sostiene más por comunidad que por inversión”, lo que coincide con lo que ocurre en estos festivales: boletos de $70 a $200 pesos, merch casera, bebidas artesanales, visuales experimentales y espacios diseñados para el encuentro.

En otra de sus investigaciones centrada en la gestión creativa, Torres Osuna documenta que estos proyectos no son improvisados: funcionan con una lógica de profesionalización informal, donde los mismos jóvenes asumen roles de producción, booking, logística y difusión.

Identidad juvenil y nuevos rituales nocturnos

Más allá de la fiesta, estos festivales representan para muchos jóvenes un espacio donde se construye identidad. La investigadora Laura Gabriela Mares Trejo afirma que la escena independiente mexicana es un vehículo clave para que las juventudes articulen quiénes son y cómo habitan la ciudad. En estos eventos, explica, se expresa inconformidad, creatividad y un fuerte sentido de pertenencia.

Algo similar encontró una tesis reciente de la UNAM (2023) sobre cultura rave: para los jóvenes, estos espacios funcionan como zonas “liminales”, lugares donde se experimenta conexión emocional, desinhibición y comunidad. Una especie de ritual colectivo que explica por qué estos festivales logran generar experiencias que van más allá de la música.

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Respuesta juvenil a la industria tradicional

Con boletos de festivales comerciales que pueden superar los miles de pesos, muchos jóvenes han optado por construir alternativas culturales más inclusivas. Según un estudio comparativo sobre industrias creativas en América del Norte (2022), la vitalidad cultural en ciudades como CDMX y Montreal depende cada vez más de proyectos independientes que operan al margen de grandes promotoras.

Ese patrón global coincide con lo que ocurre en México: la juventud está creando sus propias rutas de circulación musical y sus propios espacios de convivencia nocturna. Una especie de contrafestival hecho por y para ellos.

Retos (y resistencia) en la escena independiente

Los organizadores reconocen que enfrentan obstáculos: permisos, seguridad, infraestructura, ruido, financiamiento. Sin embargo, como concluye Torres Osuna en su estudio sobre producción musical, la autogestión es una fuerza cultural difícil de detener, porque nace de la necesidad colectiva de crear.REÚNEN A MÁS DE 5 MIL PERSONAS PRIMEROS DOS CONCIERTOS DEL FESTIVAL “JÓVENES POR LA PAZ”; CONCLUYEN CON SALDO BLANCO

Una escena que apenas está comenzando

Lo que está pasando con los festivales independientes no es una moda pasajera. Es el inicio de una nueva forma de entender la música en vivo y la fiesta. Una escena en construcción donde la creatividad, la identidad juvenil y la comunidad son más importantes que los patrocinadores.

En un país donde la oferta cultural formal puede sentirse inaccesible, estos festivales creados por jóvenes representan un respiro, una afirmación colectiva: la música y la noche también pueden ser nuestras.